Las organizaciones dependen cada vez más de complejos ecosistemas digitales que incluyen servicios en la nube, aplicaciones SaaS, integraciones de API e infraestructura subcontratada. Aunque estas tecnologías mejoran la escalabilidad y la eficiencia, también plantean importantes desafíos de seguridad. A medida que las empresas amplían sus redes de proveedores, los equipos de seguridad y adquisiciones se enfrentan a largos procesos de diligencia debida, cuestionarios de seguridad repetitivos y una falta de visibilidad sobre los riesgos de terceros, lo que dificulta la gestión de riesgos.
1 MIN DE LECTURA
arrow_forward